editor

En la actualidad, son más las universidades, colegios y centros de formación que ofrecen cursos para la eficiencia energética, el ahorro de energía y gas natural, así como otras formas de generar energía y concientizar a la población. Gracias a estos cursos, se pone en marcha un modelo energético sostenible que conquista espacios con el paso de los días. Toda la información que se suministra en los cursos, va dirigida las personas interesadas, tanto en el sector doméstico como en el industrial, quienes buscan nuevas maneras de ahorrar en las facturas a la hora de contratar diferentes servicios como electricidad, agua, internet o gas.

El IDAE puso en marcha para noviembre del 2011 una plataforma para la formación online, con la finalidad de fomentar el ahorro de energía en casa, la oficina y hasta durante la utilización del auto. Ésta plataforma de formación es e-learning en la que se puede aprender cómo ahorrar energía y es abordado a través de cursos gratuitos y sencillos, los cuales tienen una serie de consejos intuitivos con los que se pretende impulsar y mantener un alto grado de concientización, promover la colaboración activa y aún más importante: la adquisición de buenos hábitos ambientales por parte de todos.

Dichos conocimientos se respaldan con recursos multimedia que incluyen numerosos casos prácticos, así como curiosidades sobre el ahorro de la energía, mejorando la experiencia de aprendizaje y haciendo que la misma sea más amena y sencilla. Todos los cursos y niveles tienen una duración estimada de 2 horas, aunque no se tiene un tiempo límite para la finalización del mismo.

Si nos situamos en el contexto actual, las previsiones que existen de cara al futuro, el ahorro de energía y la eficiencia energética, son factores a tener en cuenta ya que así se pueden determinar la dimensión de los compromisos adquiridos de frente al cambio climático y las diversas normativas desarrolladas en todos los ámbitos para hacerle frente.

Se ha vuelto necesario maximizar la competitividad en los procesos industriales, constructivos y todo lo que involucre el desarrollo sostenible. Existen argumentos importantes para que cualquier organización o empresa, sin importar el tamaño o características logre conseguir y mantener un buen nivel de eficiencia energética mientras desarrolla sus actividades, beneficiando a todos los involucrados y con ellos, al planeta. Las empresas que son respetuosas con el ambiente se ha comprobado que tienen una mejor aceptación social.

Éstas compañías pueden conseguir un ahorro de forma permanente situado entre el 10 y 15%, reduciendo los costos y mejorando la competitividad de la empresa. Éste valor económico que aporta dicho ahorro, aumentará de forma relativa durante los próximos años ya que son más las normativas que sugieren penalizar un consumo excesivo de la energía, obligando a todos los sectores a trabajar eficientemente. Con estas políticas también se busca mejorar todos los procesos internos en las empresas y que estos formen parte de la responsabilidad social corporativa de las mismas.

Los cursos para la eficiencia energética y el ahorro de los recursos naturales se mantienen en auge desde su introducción a los sectores domésticos y corporativos, incentivando a un buen uso de los mismos.